Un triple de Abrines da el bronce a España en el Europeo Sub20 (66-67)
Bronce. España sufrió durante todo el partido para ser bronce. Un triple de Abrines a falta de 8 segundos dio la victoria a España, que fue por detrás casi todo el último periodo
Redacción, 22 Jul. 2012.- España cierra un extraño Europeo Sub20 con una medalla de bronce. Gracias al genial Abrines, que anotó un triple a falta de 8 segundos y sirvió la medalla para los Sub20, que dejaron a Serbia con la miel en los labios. Los balcánicos habían ido por delante durante buena parte del último periodo, aprovechando los problemas ofensivos españoles. Pero los españoles fueron capaces de llegar a un final igualado. Ahí, Abrines acertó y Miljenovic falló. Bronce.
Y eso que la participación del balear era duda. Abrines salió de titular, después una torcedura de tobillo sufrida en la semifinal ante Francia. En los primeros compases, el partido careció de brillantez. La zona 2-3 dispuesta por Aleksandar Dzikic intentaba explotar los problemas ofensivos que la selección española ya había mostrado en semifinales. Los múltiples errores españoles no impedían que, con un par de triples (Pepe Pozas y Álex Suárez) y un buen mate de Abrines, España estuviera por delante (9-11) en el ecuador del primer periodo.
Serbia tampoco vivía buenas sensaciones. Ni Bogdan Bogdanovic, ni Aleksandar Cvetkovic ni Nenad Miljenovic habían mostrado especial desequilibrio ni acierto, así que el primer periodo terminó en tablas (18-18).
Los hispanos se veían obligados a ataques largos, por culpa de una defensa serbia que incluso les dificultaba recibir y que estaba especialmente centrada en Dani Díez, en muchos sentidos alma del conjunto de Luis Guil. Esa defensa permitía a Serbia ponerse por delante (25-20). El juego interior serbio superaba al español, en el que pocos eran los jugadores que se atrevían a desbordar (menos todavía los que lo conseguían). Y, cuando España se puso a uno, los puntos de Luka Mitrovic y las posibilidades balcánicas de correr a partir de los errores rivales volvieron a abrir brecha (29-24).
Pese a los problemas del equipo española, la mejor noticia para ellos era la incapacidad serbia para escaparse en el marcador. La buena defensa de España (primero en zona y luego individual) dejó a Serbia más de cuatro minutos sin anotar. Así, el acierto puntual en ataque permitió que los de Luis Guil remontaran (29-32), aunque acabaron yendo al descanso por debajo (33-32).
Jaime Fernández salió con renovada capacidad ofensiva tras el descanso, poniendo a su equipo por delante. Aunque primero con 7 puntos consecutivos de Stefan Nastic y después con Cvetkovic tomando responsabilidades ofensivas, Serbia impedía que se viniesen arriba. Pero Fernández lideraba con facilidad el ataque y, con las buenas acciones de Fran Guerra, España vivía sus mejores momentos ofensivos, y mantenían la ventaja.
Aunque, cuando parecía que se irían al último periodo con su ventaja más amplia (6 puntos), Nemanja Dangubic anotó un extraordinario triple desde su campo sobre la bocina, para poner un marcador 49-52 que disimulaba el buen trabajo. En el inicio del último periodo Serbia completaba un parcial de 7-0 que daba la vuelta al marcador, sobre todo gracias a los robos de balón.
Los hombres de Luis Guil volvían a las dificultades ofensivas mostradas durante la primera mitad y, con 57-54, el técnico andaluz se vio obligado a pedir un tiempo muerto, cuando su equipo atravesaba un momento muy delicado. Supo mantenerse, aunque siempre por detrás. Hasta llegar a un final igualado, en el que habían de decidir los tiros finales. Abrines anotó un triple a falta de 8 segundos para resarcirse del anterior. Cvetkovic y Miljenovic no lo hicieron y el bronce acabó del lado español.